Llega Septiembre, y para muchos de nosotros es un punto de inflexión similar al que supone el paso de un año a otro.

Después de un periodo de pausa  más o menos prolongado durante los meses de verano marcado por el calor y un mayor número de horas dedicadas al ocio, se hace necesario planificar un nuevo periodo de actividad.

Para muchos, es un momento interesante que supone la reanudación de tareas y proyectos con fuerzas renovadas, y la posibilidad de empezar nuevas actividades diferentes a las habituales que nos hagan sentir bien. El calor empieza a aminorar, los días se acortan y hay que prepararse para el nuevo curso.

Algunos consejos que nos pueden resultar útiles para preparar esta etapa son los siguientes:

  • Disfruta de un tiempo de descanso en verano: si tomamos el inicio de un nuevo curso como punto de inflexión, es necesario llegar a él con una actitud positiva, tranquila y relajada. Si estamos agotados o nos limitamos a seguir con la actividad tal y como hemos hecho los meses anteriores, no podremos afrontar esta etapa con suficiente energía. Es importante concedernos un tiempo para disfrutar de la etapa de verano, que por sus propias características (calor, más horas de luz…) invita a tomarse  las tareas de forma más relajada.
  • Reflexiona y plantéate nuevos objetivos: no tiene sentido hacerse un montón de buenos propósitos con la certeza interna de que van a quedar olvidados en un par de semanas. Es mejor detenerse y observar en qué momento nos encontramos, qué nos apetece hacer, hacia dónde queremos dirigirnos y qué podemos hacer para conseguirlo. Esta es una buena forma de reflexionar sobre nuestros objetivos y trazar un plan lógico para conseguirlos, lo que da una estructura fuerte a la motivación que tengamos para ellos.

Por ejemplo, si sentimos que tenemos unos kilos de más y no nos vemos bien, será adecuado plantearse cómo me gustaría verme, qué peso y forma física quiero para mí y decidir qué acciones voy a emprender para alcanzarlo (ejercicio, alimentación equilibrada…) Como vemos, de un objetivo se derivan diferentes actividades que tienen una coherencia con el proyecto de vida que queremos para nosotros.

  • Aprovecha los días que quedan de sol y buenas temperaturas: salir a pasear, quedar con amigos o con la familia, permiten disfrutar los últimos días del verano y afrontar la nueva temporada de manera más relajada.
  • Focalízate en lo positivo del cambio de estación: cada momento tiene muchas cosas buenas. Reflexiona sobre aquellas que más te gustan del inicio del nuevo curso en otoño: las temperaturas que se suavizan, la posibilidad de hacer actividades de naturaleza que son propias de esta época del año o la vuelta a las rutinas propias de tu lugar de residencia…