Si tu familiar duerme por las tardes, deberías intentar hacer una siesta o una actividad que te distraiga a esa misma hora. Es importante que introduzcas en tu vida diaria momentos de descanso sin que sea necesario para ello salir de su casa o dejar solo a su familiar.
Existen formas sencillas de distraerse y "tomar un respiro" para relajarse que se pueden llevar a cabo con facilidad. Por ejemplo, respirar profundamente durante unos instantes, mirar durante un tiempo a lo lejos por la ventana, pensar durante unos momentos en algo agradable, hacer una breve interrupción en el quehacer cotidiano para descansar, darse una pequeña satisfacción como tomar un refresco, etc. También puede ser muy útil practicar alguna técnica de relajación. La relajación es un buen método para, con una dedicación mínima de tiempo al día, conseguir grandes beneficios físicos y psicológicos.