Un aporte adecuado de carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas, minerales y agua nos ayudan a mantener los niveles de energía que necesitamos para afrontar cada día, a que nuestro sistema inmunitario se encuentre fuerte y nuestro estado de ánimo sea positivo.
La dieta adecuada es diferente para cada persona, dependerá del gasto energético que tenga la misma y de otros factores corporales. Por tanto, hay que ser consciente no solo de cómo es una dieta estándar “correcta”, sino de cuál es la más apropiada para nosotras. En ocasiones puede que sea recomendable tomar suplementos nutricionales, previa consulta de cuáles y en qué cantidad te conviene tomarlos.
A modo práctico, es importante establecer y mantener un horario de comidas, aunque resulte tentador saltarse alguna comida si la persona de la que cuidamos no tiene demasiado apetito. Si tienes poco tiempo, puedes invitar a un amigo o familiar para que, de manera regular, coma contigo. Esto te proporcionará un poco de descanso y compañía, y te animará a cocinar. Otra idea es que, cuando invites a alguien, les sugieras que cada uno contribuya con uno de los platos.
Enlaces relacionados: