Consejos para afrontar el calor del verano
Consejos para evitar el calor
En general, todos los consejos que se presentan aquí son para prevenir que suframos un calor excesivo, pero también se pueden poner en marcha cuando ya lo estemos padeciendo para reducirlo.
- Beber líquidos: En primer lugar, cuando hace calor es aconsejable beber más líquidos, que no estén fríos en exceso. La temperatura elevada del ambiente provoca que nuestro cuerpo, para compensar y disminuir la temperatura del organismo, sude más, por lo que perdemos una mayor cantidad de agua. Al ser un proceso bastante rápido, es posible que no apreciemos esa falta de agua y no tengamos sensación de sed, por lo que cuando haya mucho calor hay que beber agua de tanto en tanto. También se pueden beber zumos naturales u otros líquidos.
Hay que tener especial cuidado con los bebes y niños, debido a que su cuerpo contiene una mayor proporción de agua, y con los ancianos, porque tienen una menor capacidad para retener agua y sentir sensación de sed.
- Evitar las horas de más calor: Hay que evitar las horas de más calor (al mediodía y las primeras horas de la tarde, cuando el sol se encuentra más alto), tanto para pasear como para la realización de ejercicio o esfuerzos físicos, ya que sudaremos más y perderemos una mayor cantidad de agua. También hay que evitar tomar el sol, ya que puede ser peligroso para la salud de nuestra piel, puesto que a esas horas se concentra una mayor cantidad de rayos ultravioleta.
Si realizamos la compra, mejor que sea a primera hora de la mañana y evitar cargar con mucho peso, para no sudar tanto.
- Mantener la casa fresca: Para mantener la casa fresca, tenemos que bajar las persianas y cerrar las ventanas en las horas de más calor, evitando así la entrada del sol. Siempre será preferible oscurecer la casa para lograr un ambiente fresco, abriendo las ventanas a primerísima hora de la mañana, al caer la tarde y por la noche, para ventilar y renovar el aire, haciéndolo circular por las estancias de la casa. Es normal que en verano haga calor, por lo que debemos utilizar el aire acondicionado con moderación y en días de calor excesivo, siendo preferible utilizar ventiladores que mueven el aire (tanto de pie como de techo). El aire acondicionado tiene una serie de desventajas y su abuso puede ser perjudicial: Reseca el ambiente, provoca que nuestro organismo cambie de una temperatura cálida a otra fría a demasiada velocidad y por tanto puede provocar resfriados veraniegos. Además, precisa de energía para funcionar y, aunque en el interior de nuestro hogar produzca una bajada de la temperatura, donde se encuentra instalada la máquina la aumenta, y contribuye también a aumentar la temperatura y el calor excesivo de la calle y, por tanto, al calentamiento global.
- Acudir a lugares frescos: Si nuestra casa es muy calurosa y resulta difícil mantenerla fresca, podemos evitar las horas de más calor acudiendo a otros lugares más frescos, como hogares de jubilados, bibliotecas, centros culturales, cafeterías, salas de cine, centros comerciales… Puede ser recomendable, si sabemos que el aire acondicionado en esos lugares es muy fuerte (como suele ocurrir a menudo en los cines o en los medios de transporte), que llevemos una prenda fina de abrigo, para evitar resfriados. Además, cuando nos encontremos al aire libre (en el campo, en la playa, paseando…), es conveniente escoger los lugares más frescos y sombreados.
- Vestir ropa ligera: En nuestro vestuario debemos elegir ropa ligera, preferiblemente prendas de algodón, de colores claros y que transpiren. También podemos utilizar gorros u otras prendas que nos cubran y protejan del calor.
- Tomar alimentos ligeros: Según lo que comamos también nos sentiremos más frescos. Hay que evitar comidas con grasa y las bebidas alcohólicas, y tomar alimentos vegetales naturales crudos, ensaladas, frutas, verduras y otras comidas ligeras. Podemos utilizar las comidas para ingerir una mayor cantidad de líquidos, con cremas y sopas frías (como el gazpacho o la vichyssoie) o frutas del tiempo como la sandía.
- Descansar: Si realizamos esfuerzos o nos sentimos cansados, hay que descansar de tanto en tanto para reponer energías.
Aplicando estos consejos evitaremos pasar demasiado calor y estaremos cuidando nuestra salud. En definitiva, nos sentiremos mejor.
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